Posteado por: Cotonito | 18 junio 2009

Desorden y orden: el montaje alternado

Otto y Ana

Otto y Ana

 Diversos son los recursos y aspectos técnicos del lenguaje cinematográfico. Muchos muy parecidos a la fotografía, la literatura y el teatro, actividades desde las que surge el séptimo arte. Diferentes planos, ángulos, movimientos de cámara, encuadres, plano, escena, espacio, fotograma, entre otros. Pero, en esta ocasión, más que prestar atención a los aspectos más específicos de la creación, nos referiremos a uno más central: el montaje cinematográfico.

Toda creación fílmica es una narración. Y como tal, funciona exactamente como en una novela: narrador, espacio y acción. Así también –como en una novela- existe una disposición de los sucesos, con la única diferencia que todo lo que acontece debe ser resumido en hora y media de producción, es decir, en el argumento. Cada argumento es una historia, sin embargo, las historias no necesariamente son argumentos. Esto implica que cada argumento cinematográfico es una décima, milésima parte de una historia: lo que se ve en pantalla corresponde a lo que el director selecciona desde el momento en que –a su juicio- se rompe el precario equilibrio de la vida de los personajes.(Como definen los especialistas el momento de inflexión que significa una película)

De esta narración, sin lugar a dudas, es el montaje uno de los aspectos más importantes del cine, puesto que en él recae el resultado final de la película. Es la conclusión de la película como creación artística. Dicho concepto puede ser entendido de dos maneras: una, la disposición que tienen los objetos y las personas en el cuadro de la escena. Y la segunda, y bastante más compleja, la manera en que se ordenan, en que se disponen, las escenas. Es el resultado final de la película. Cómo lo vemos concatenado en la pantalla grande de la sala de cine.

Los montajes pueden ser: clásicos, paralelos o alternados. Siendo el más complejo el montaje paralelo. Montaje del que es un muy buen ejemplo el film español ‘Los amantes del círculo polar’ (1998). En este tipo de disposición lo fundamental es que confluyen dos o más acciones en tiempos y espacios distintos, entendiendo el segundo como la situación mental y emocional de los personajes, y no el lugar físico donde suceden los hechos.

En este sentido la creación de Julio Medem es una brillante expresión del montaje alternado. Es más, en esta película la narración está a cargo de dos narradores con perspectivas completamente diferentes: Otto y Ana. Protagonistas del film y pareja central de esta vibrante historia de amor. La principal característica del este montaje alternado es la particular utilización de los tiempos: dentro de cada segmento (que además está rotulado como ‘Otto’ o ‘Ana’) existen tres tiempos distintos: presente, pasado y pasado más pretérito.

Para no arruinar la expectación del film, nos referiremos a la primera secuencia del mismo. Cuando Ana y Otto se conocen tienen ocho años y sus colegios son vecinos. Durante esa secuencia aparecen escenas de Otto a los 25 años, (imágenes del final del argumento) él mismo a los ocho, y en un momento que había sucedido con anterioridad, pero aún cuando tenía 8 años. Esto contribuye a entender la historia de amor entre ambos personajes, pero tanto salto entre un momento de la historia y otro podrían confundir, y aún, no lo hacen.

Esto porque cada paso al pasado y al futuro sirven para explicar los distintos espacios de Otto y Ana. Cuando ellos se conocen sus emociones y grados de madurez eran muy distintos. La vida los había golpeado a ambos con situaciones difíciles de manejar para un niño, y los dos los habían enfrentado de maneras diferentes pero con gran sabiduría. Ambos han perdido algo y viven ese proceso de reflexión. Ambos están tristes y se sienten solos, viven el mismo duelo. Existe entre ellos una relación dramática, diferente aún cuando subsisten sin conocerse. Están dentro de un círculo y en algún momento sus caminos se encontrarán de una u otro manera.

Esa es la característica del montaje alternado: narrar acciones (en este caso las vidas, separadas, de Otto y Ana) en tiempos y espacios diferentes. (Presente y pasado de los personajes, y sus situaciones emocionales, que aunque distintas, los unen) En este caso se suma la narración de Ana y Otto, por lo que no es extraño que los mismos sucesos no se muestren de idéntica manera: si los niños están relatando su propia manera de ver los hechos, entonces es evidente que deben existir diferencias, aunque sutiles.

Este montaje alternado, alternado porque se pasea de ida y regreso entre narraciones diferentes, con emociones y estados distintos pero que se relacionan de alguna manera. Se ha convertido en una de las mejores creaciones españolas del cine contemporáneo. Un film absolutamente recomendable. Romántico, esperanzador, pero triste y sombrío a la vez. No se arrepentirá de verlo, pero fíjese en la disposición de los sucesos ante sus ojos y será capaz de entender la capacidad tras las manos del director que logra organizar un argumento en el más absoluto desorden.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: